Moda
Una bufanda de pelo natural es una de las piezas más versátiles de la peletería artesanal, precisamente porque admite distintas formas de llevarla según la ocasión y el efecto que se busque. Aquí van cinco maneras de anudarla que cambian por completo el resultado final.
La forma más clásica: la bufanda se coloca alrededor del cuello dejando caer los dos extremos por delante, sin apretar. Es la opción más sencilla y funciona especialmente bien con abrigos de líneas rectas, donde la bufanda añade textura sin competir con el corte de la prenda.
Para bufandas más largas, envolver el cuello dos veces crea un efecto de mayor volumen y calidez, con un aspecto más informal y desenfadado. Es la forma preferida para el uso diario en los días más fríos del invierno.
Dejar caer la bufanda entera sobre un único hombro, sujeta con una mano o simplemente apoyada, crea un efecto más sofisticado y fotogénico, ideal para looks de noche donde se busca un punto dramático sin recurrir a una estola completa.
Doblar la bufanda por la mitad, pasarla alrededor del cuello y cruzar los extremos por el interior del doblez crea un nudo compacto y elegante, muy popular en el estilo parisino, perfecto para looks de día con abrigos entallados.
Para las bufandas más estrechas de pelo tricotado, anudarlas alrededor del asa de un bolso o incluso como cinturón sobre un vestido es una forma inesperada de sacarles partido fuera de su uso convencional, añadiendo un detalle de lujo discreto a cualquier look.
Alta peletería artesanal para bodas, galas y eventos especiales.
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